Historias de un supermercado (I)
(pese a que el tagline de este blog sea “tecnología, web 2.0 y blogs” hay cosas de las que dices “esto tengo que comentarlo en mi blog”, esto es mi blog y me lo follo cuando quiero, que decían algunos. Son 3 historias, basadas en hechos reales, dedicadas a gente como Manolo, que trabaja en un supermercado).
Me encantan los Sábados por la mañana, siempre me encantaron porque se pueden hacer cosas que no se hacen por la semana. Fui temprano a comprar dos cosas para beber mientras trabajo hoy, y fui a un super céntrico en Salamanca, que tiene cajas rápidas, ese invento si llevas menos de 10 artículos.
Así que al terminar la compra directo fui a esa caja que parece un congreso de solterones pero..allí estaba última en la fila una señora de unos 60 años, que por cierto llevaba más de 10 artículos a primera vista. Sonaron todas las alarmas de la gente con prisa, la gente se miraba, estaba a punto de cundir el pánico…
Allí comenzaron a cobrarle producto a producto a la señora, hasta que, una vez cobrados los veintitantos productos, empieza a entablar una conversación con la cajera, de unos 60 años también:
-Ay hija, he quedado a las 10 y no llego…
-Ay hija, y a dónde vas?
-Nada, a casa de la hija de la Merchi, que tiene a la nieta mala..
-Vaya por dios, algo grave?
-No hija no, espero…
Así como 2 minutos después ya de haber cobrado. Viva la caja rápida.


“Dime de lo que presumes y te dire de lo que careces” dice el refranero español. Pues eso, de rapido solo tiene el nombre.
cuantas veces me habrá pasado a mi esto….dan ganas de acuchillar a la vieja con el “fuet”, además, suele pasar siempre que tienes prisa, da igual la hora del dia, como normalmente esa gente no tiene nada que hacer (sic)
un saúdo Andrés